Destinos

Canadá tiene dos países dentro, y hay que elegir

Canadá es tan grande que el primer paso, antes de nada, es elegir tu Canadá: el oeste de montañas y lagos que no parecen reales, o el este de ciudades francófonas y cataratas. Los dos funcionan como un reloj suizo — es Canadá, al fin y al cabo — y los dos piden entre 10 y 14 días.

Las Rocosas: naturaleza sin filtro

Desde Calgary o Vancouver: Banff, el lago Louise y el lago Moraine — esos turquesas que parecen edición y no lo son —, la Icefields Parkway (posiblemente la carretera más bonita del continente) y Jasper. Osos, alces y glaciares desde el propio arcén. Mejor época: julio-septiembre; junio aún tiene los lagos helados.

El este francés: acento propio

Toronto y las cataratas del Niágara, Ottawa, Montreal y la joya: Quebec, la ciudad amurallada que parece Bretaña con acento canadiense. En otoño, finales de septiembre-octubre, los bosques de arces arden en rojo — el famoso Indian Summer que llena los circuitos cada año.

El plus invernal que pocos conocen

Yellowknife presume de 240 noches de aurora al año. Cabañas calefactadas, trajes térmicos incluidos, cielo estable: para muchos, mejor ratio de éxito que en toda Escandinavia junta.

Cómo lo montamos

Distancias grandes + hoteles de parques que se agotan en febrero para julio = destino que se reserva pronto, sin excusas. Los circuitos de grandes viajes llevan vuelos, hoteles dentro de los parques y traslados ya resueltos. ¿Lo combinas con Nueva York? Es el remate clásico del este, y funciona de maravilla.

Preguntas frecuentes

Los españoles necesitan la autorización electrónica eTA para entrar por avión: se tramita online, cuesta poco y suele aprobarse en minutos. Verifica los requisitos vigentes antes de viajar.

Rocosas si lo tuyo es naturaleza pura (julio-septiembre). El este (Toronto-Ottawa-Quebec-Niágara) si prefieres ciudades con alma europea — espectacular en otoño con los arces rojos.

De agosto a abril en el norte (Yellowknife, Whitehorse), uno de los mejores lugares del mundo por su cielo estable. Es una extensión habitual de los circuitos de invierno.

Sigue leyendo